THQ

THQ era una desarrolladora y distribuidora de videojuegos, cuya sede estaba situada en Calabasas, California. Se fundó en 1989 con el nombre de Trinity Acquisition Corporation y su objetivo era producir juegos para PC (Windows) y consolasLas siglas THQ vienen de Toy Headquarters, en una época en la que esta compañía también se dedicaba a la fabricación de juguetes. Ahora bien, desde 1994 la empresa decidió destinar sus esfuerzos únicamente a producir videojuegos. Fue la creadora de algunos juegos exitosos como Juiced, Iesoque o Why again TV!, si bien también fue la distribuidora de diversos títulos, dando servicio a empresas de entretenimiento como WWE, Pixar o Nickelodeon.  

A finales de 2012, la compañía se declaró en bancarrota y Brian Farrell, su director ejecutivo, aseguró que «la venta y la presentación» eran necesarios para la transformación de THQ de cara al futuro. La confianza en sus juegos era máxima, así como el talento y la fuerza que partían de sus estudios. Sin embargo, nada de eso fue suficiente. La compañía cerró en enero de 2013 y sus estudios fueron adquiridos por Sega, Ubisoft, 2K Games, Take Two y Koch Media.

La historia de THQ

 

Sus principios gloriosos

THQ era una empresa con una amplia trayectoria en el mundo game. Se fundó a finales de los años ochenta y con el tiempo se convirtió en una de las desarrolladoras americanas más potentes de la industria. Su especialidad eran las consolas, algo que le benefició mucho. Durante los primeros años, la compañía creó videojuegos para el público infantil, aunque también fabricaba juguetes, de ahí su nombre original Toy Headquarters, que significa algo así como «cuartel de juguetes». Sin embargo, con el paso de los años se centró en otro tipo de videojuegos, aumentando las posibilidades de su catálogo. 

La tendencia de desarrollar juegos de adulto se convirtió en su principal tarea durante los próximos años. Su filosofía ya era otra, la de concentrarse en pocas sagas y juegos que destacaran por su gran calidad. Eso hizo que la imagen de la compañía cambiara entre los seguidores del universo game. La empresa comenzó siendo editora y también distribuidora de videojuegos en los noventa, pero al cabo de unos años dio rienda suelta a sus deseos de expansión, aumentando el número de lanzamientos mientras fortalecía el que sería su triunfo durante años, los juegos WWF o World Wrestling Federation

Estos juegos concedieron éxito sobre éxito, dando lugar a todo tipo de subsagas para beneplácito de los más fanáticos como Wrestlemania, Smackdown o RAW, hasta convertirse en WWE: Smackdown vs Raw, un título sport que no sobresalía. Con los años se perdió el subtítulo y lo único que quedaba era WWE junto al año de su lanzamiento, pero ya no era lo de entonces, tan solo un juego deportivo como otro cualquiera. Estos juegos pasaron desapercibidos por el público español hasta que la lucha libre americana captó de nuevo la atención de los usuarios, gracias a las retransmisiones que la cadena Cuatro hacía de ellas. Esto hizo que el juego volviera a ser todo un éxito en nuestro país. 

THQ llevó a los sucesores del gran luchador Hulk Hogan al terreno del videojuego, pero también estrechó lazos con el mundo Nickelodeon y el mundo Disney. De esa forma, trasladó al mundo videojuego multitud de películas de Pixar como Ratatouille, Buscando a Nemo, Cars, Up o Wall-E, entre otras. Asimismo, la comunidad gamer pudo disfrutar de videojuegos inspirados en series animadas como Nicktoons o Bob Esponja. A partir de aquí, la compañía quiso emplear otras licencias pertenecientes a Bratz, Hot Wheels o Scooby-Doo para crear sus títulos y ganar notoriedad como editor de juegos infantiles

THQ experimentó un momento de inflexión basado en los «juegos hardcore» a partir de la adquisición de la compañía americana Volition, una operación que tuvo lugar en el año 2000. Se trataba de una empresa de Chicago con bastante experiencia en el mundo de los gráficos 3D. De hecho, su gran proyecto, Red Faction, para PlayStation 2 no pasó desapercibido por el público ni la crítica. Este título shooter destacaba por contener ciertos elementos propios del género con una física realista que no se salía de madre. El reto era caminar por el planeta Marte empleando armas para destruir parte del escenario y utilizando los vehículos encontrados para desplazarse. Todo ello empleando la tecnología GeoMod, que en esos momentos era algo espectacular. De la compañía Volition también salió Summoner, un juego de rol occidental para PlayStation 2. No había muchos títulos similares y aquel título causó expectación.  

THQ también adquirió en 2004 el estudio Relic Entertainment, una compañía veterana, y con ello tuvo lugar el lanzamiento de Warhammer 40.000: Dawn of War para PC que vio la luz el mismo año. Este título tendría muchas expansiones e incluso una secuela, algo que también sucedió con Company of Heroes, que se lanzó en 2006, con una secuela publicada por Sega.   

El inicio del fin

THQ también ha desarrollado juegos de MotoGP exitosos. Lo hizo durante unos años para la Xbox y la Xbox 360. De hecho, THQ seguiría apostando por las consolas más populares en aquellos momentos y de la Xbox y de PlayStation 2 vendrían títulos como Destroy all Humans, Juiced o Full Spectrum Warrior

THQ ya no tenía tiempo para licencias infantiles y siguió centrándose en juegos de este calibre, dando lugar a grandes sagas como Darksiders o Metro. Sin embargo, antes del lanzamiento de estos títulos, la compañía obtuvo increíbles beneficios en 2007 para sufrir una pérdida importante justo al año siguiente. Los motivos fueron dos: la pérdida de juegos infantiles en consola y el comienzo de la crisis financiera.

THQ no pudo hacer frente  a sus enormes pérdidas y a la falta de confianza de sus inversores. Incluso Homefront, al que vaticinaban un futuro prometedor, no vendió tantas copias como la compañía esperaba. Sin embargo, su hundimiento llegó finalmente tras la desaparición de la tableta uDraw. 

Animado por las altas ventas de la tablet, THQ quiso maximizar su éxito con una serie de juegos adaptados que fueron muy bien. Sin embargo, el error fue llevarlos a Xbox 360 y PlayStation 3, una operación que resultó demasiado cara. El cierre de THQ España se convirtió en una realidad, pese a ser una de las distribuidoras pionera en traducir y doblar al castellano gran parte de los juegos.  

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