Atari

Atari es una productora de videojuegos independiente, una de las más populares de Estados Unidos, propiedad de Infogrames Intertainment. Se dedicaba a la fabricación de consolas, teniendo como mayores rivales a Sega y Nintendo.  Sin embargo, todo cambió cuando en 1993, el lanzamiento de la Atari Jaguar le llevó a la quiebra, siendo vendida en repetidas ocasiones a lo largo del tiempo.  La empresa que actualmente recibe el nombre de Atari se fundó en 1993 como GT Interactive. En 1999 fue adquirida por IESA y comenzó a llamarse Infogrames. 

De forma ocasional, Infogrames empleaba Atari como marca para algunos títulos hasta que en 2003 IESA decidió cambiar su nombre oficial. En un primer momento fue la precursora de  videojuegos caseros, juegos arcade e incluso consolas personales y microcomputadoras. De hecho, llegó a dominar estas áreas hasta mediados de los ochenta. La empresa decidió con el tiempo volver a las andadas, trabajando en el mundo hardware. El diseño de su nueva consola, la Atari VCS cuenta con una arquitectura similar a los PC y su diseño ha sido muy cuidado. 

De igual forma, anunció su interés por las criptomonedas, dando lugar a Atari Token y Pong Token. Según parece, Atari estaría dispuesta a introducir monedas virtuales en la compra de juegos digitales y en casinos y videojuegos en línea.

La historia de ATARI

 

Como ya contábamos, Atari estuvo metida de lleno en el universo clásico de las máquinas de arcade. En sus orígenes creaba consolas caseras, tal y como sucedió con la Atari 2600. También desarrolló computadoras de 8 bits como la Atari 400/800 y revolucionó el mercado de los 16 bits con Atari ST.

En los años setenta, Atari tenía notoriedad en el mercado y era una de las empresas del mundo game más reconocidas. Llegó a competir con Sony o Nintendo y lo hizo tan bien que llegó a posicionarse como una de las mejores empresas productoras, especialmente en Estados Unidos.

 

ATARI en los setenta

 

Se fundó en 1972 por iniciativa de Ted Dabney y Nolan Bushnell. Atari debe su fama a PONG, una consola casera que se conectaba a la televisión. 

En sus comienzos se llamó Syzygy, pero el nombre había sido previamente registrado por otras empresa. De ese modo, uno de sus fundadores escogió Atari, una palabra que procede del universo game y que viene a significar algo así como “que una ficha se encuentra en peligro al ser capturada por su rival”. 

El nombre Atari era una gran apuesta, no solo por su origen atractivo japonés, sino porque era fácil de retener, de pronunciar y de escribir. En 1973, Atari crea Kee Games operado por Joe Keenan. Se trataba de un “competidor” encubierto hasta que al año siguiente se descubrió su relación. Keenan hizo tan bien su labor que le llevó a formar parte de la presidencia de Atari. 

Bushnell decidió vender la compañía en 1976 a Warner Communications por unos 30 millones de dólares. El tiempo que fue propiedad de Warner, la compañía obtuvo sus éxitos más espectaculares, como las millones de consolas Atari 2600 que vendió en aquella época.

Creció como la espuma hasta el punto de que un tercio de los ingresos de Warner eran proporcionados por Atari.   

ATARI en los ochenta

 

La Atari 2600 se convirtió en todo un referente en la industria, al igual que la compañía que la creó. En los ochenta, Atari jugaba con la división de sus diferentes competencias que operaban de forma independiente: videojuegos, máquinas arcade y computadoras caseras. Sin embargo, la compañía tuvo que enfrentarse a una competencia muy dura y un mercado donde se imponía la guerra de precios. Por desgracia, nunca pudo llegar al éxito conseguido con la 2600.

Atari decepcionó en 1982 con dos versiones de juegos que fueron muy publicitados, E.T y Pac-Man. Además, el mercado estaba tan saturado por desarrolladores independientes que los precios seguían bajando. A pesar de todo, Atari seguía latente en el mercado de los videojuegos, siendo el productor principal de muchos mercados, a excepción de Japón donde dominaba Nintendo. La caída del mercado en 1983 causó muchas pérdidas a la industria y las acciones de Warner cayeron bastante. 

En 1984, Warner tuvo que vender sus divisiones de videojuegos y computadoras personales al competidor directo de la compañía, Commodore Internacional, cuyo fundador era Jack Tramiel. En cuanto a su división de juegos de arcade, en año más tarde fue vendida a Namco. Tramiel consiguió mantener a flote la compañía con el desarrollo de la Atari ST. En Europa fue muy bien recibida, algo que no sucedió con la Atari Lynx, la consola portátil en colores que tuvo un serio competidor, la Nintendo Game Boy.  

 

Atari en los noventa

Atari lanzó su última consola en 1993. Se llamaba Jaguar y fue la primera dentro de la generación de los 64 bits. Sin embargo, no contaba con tanto apoyo de los desarrolladores ni con tanta publicidad como la Sega Saturn o la Sony PlayStation. De ese modo, las compañías japonesas dominaron el mundo consola sin problema.  

Atari no tenía más que ofrecer y Jaguar y Atari Lynx habían sido un auténtico fracaso. Además, Tramiel decidió dejar el negocio con el correspondiente cambio de dueño. Atari se fusionó con una empresa dedicada a la producción de discos duros llamada JTS Inc. El rol de Atari en esta nueva compañía no tuvo mayor trascendencia y apenas tuvo importancia en el mercado.

Atari en el siglo XXI

Atari pertenece en estos momentos a Infogrames. Los juegos editados en Estados Unidos lo hacen bajo el sello Atari, algo que no sucede en Europa (Namco Bandai Games).  

El objetivo principal de Atari son los juegos en línea (Champions online o Star Trek). Según parece, la compañía es propietaria de los siguientes estudios: Atari London Studio, Cryptic Studios, Atari Interactive y Eden Studios, entre otros. 

En 2009, Infogrames Intertainment decidió cambiar el nombre de la empresa por Atari, SA. Un año después, David Gardner que pertenecía al consejo de administración renunció a su cargo, siendo sustituido por Nolan Bushnell, el que fuera cofundador de Atari. 

A principios de 2013, algunas de las filiales norteamericanas de Atari SA se declaran en quiebra con ánimo de separarse de la compañía y vender los derechos de propiedad intelectual pertenecientes a los juegos más potentes de la marca. La idea es adquirir capital para dedicarse al desarrollo de juegos digitales en dispositivos móviles.

Atari ya tenía problemas financieros en el año 2000, pero cuando fue adquirida por Infogrames la situación no remontó, más bien todo lo contrario. Atari SA no obtuvo la rentabilidad deseada en esta década, aunque la filial estadounidense pudo mejorar su situación. 

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